8 de marzo de 2016

Conocernos

Yo sé que la vida va a paso firme, va rápida, corriendo atrás de cada cosa que nos pasa, nos lleva a los pedos, nos golpea y nos mima por igual. Y por la razón que sea, sé que lo que soy muchas veces no funciona para todos, no funciono con mucha gente, no funciono cuando llueve, y voy por la vida con delay en temporadas de invierno.
No espero que las personas lleguen a amarme enseguida, quizás espero nomas que alguna vez consigan hacerlo, quizás ni siquiera eso. No sé que espero de mí, no sé que espero de los demás, no sé que espero. 
Pero hay ciertas certezas que la vida nos regala en momentos perfectos y simplemente discordantemente hermosos. La familia, los amigos, los hermanos que la vida no nos dio, que elegimos. Todos esos seres que me vieron pasar crisis peores, que me vieron llorar de a ratos, que saben como soy cuando sonrio, lo que me gusta comer, a que hora me da sueño y adonde me gusta ir cuando piso la calle. Son esos seres que se agotan de mí, que exaspero todo el tiempo, que me odian y me aman por partes iguales, que a veces me matarían, otras me cambiarían, o me callarían de un sopapo, pero que sin embargo están, son, de carne, de hueso, de amor, de historias, de años.
Son cada paso compartido, son los momentos locos, las pelotudeces, esas que me acuerdo con frescura, son silencios y tensiones, de noches y mañanas, de inviernos y veranos, de risas, de cigarros, de agua, de alcohol también, pero pocos.
Siempre les doy un papel en mi vida que puede parecer lo más exagerado de todo, pero sentir que alguien no te va a juzgar al final del día para mi es la definición misma de gloria. Glorioso el momento donde nos cruzamos y donde hoy somos todavía, y por eso, simplemente porque a todos nos sana un poco que nos miren con un amor tan profundo que supera las palabras, porque por mucho que les dedique horas, y hojas, y letras, nunca voy a poder descondensar esa dulzura que sé que sentimos cuando sabemos quienes somos hasta la médula, y sabemos que queremos a ese ser así como esta, sin moverle una sola coma, un solo dedo. 
Porque no intentan que siga de vacaciones cuando para mí el año no sólo empezo sino que esta en plena marcha, porque despertarse conmigo no los perturba, porque no requieren porques. Solo son, y me dejan ser.
Sigamos navegando por mucho tiempo más juntos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario