2 de noviembre de 2017

Juego

Tu juego no es peligroso. Supongo que puede llegar a lastimarme, como todo, pero prefiero un par de marcas en la piel a un corazón hecho mierda, y vos me prometes eso. Me calmás, me miras con dulzura, me sonreís con ojos achinados que solamente piensan en mi placer, me calmás, me abrazas de noche y de día y me pones un freno cuando no puedo dejar de pensar. No es fácil con alguien como yo, pero te la bancas al punto de sorprenderme, ves una belleza en mí, no porque sea hermosa, sino porque vos me mirás con belleza en los ojos.
En tus muslos me siento, en mi pecho te espero cuando la tormenta te calé, y en tus brazos me escondo cuando el mundo me duele y me lastima.
Y vos no me prometes soluciones mágicas, no me llenas de consejos inútiles, no me vendes sabiduría barata, vos me das lo que podes: un oído, un abrazo y mimos que hacen que las mareas bajen, que mis miedos se callen y que mi cuerpo y mi ser quieran bailar al ritmo de tu forma de quererme, aunque sea un rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario