3 de febrero de 2015

Amor

Siempre pensé que iba a dedicar una entrada con este nombre a la persona que quisiera más que a nada, a mi enamorado. Y la verdad es que hoy encontré dos personas que se la merecen mucho más, asique voy a hablarles de ellas.
A una la conozco desde siempre, crecimos juntas, y hace 4 años volvimos a encontrar esa amistad linda y fuerte que sabíamos tener. A la otra ni siquiera la conozco, pero hoy hablo con ella por primera vez, y me cae demasiado bien como para no quererla ya.
Una es mi amiga de toda la vida, y la otra es su pareja, una chica que quise desde el primer momento que vi esa sonrisa en su cara, que decía que la amaba a cuatro voces.
Yo sé que en este momento las dos están fundiéndose los sesos, pensando manera de estar juntas, de verse, de amarse en persona y no a tráves de una pantallita, y por eso las voy a ayudar. De ahora en adelante es un deber que asumo, sabiendo que no va a ser fácil, que va a haber críticas y que las cosas nunca salen como uno piensa.
Voy a ayudar a una de ellas a llegar hasta acá, voy a ayudar a la otra a ir hasta allá, voy a entender, escuchar y callar cada vez que se necesite.
Hoy les prometo chicas, que cada día me voy a despertar pensando que puedo hacer para ayudarlas. Porque ver amor es hermoso, y siento en cada palabra, en cada mirada nerviosa, en cada conversación de las profundas y de las que no lo son, siento su amor, las veo compartir esa frecuencia única que solamente puede encenderse cuando saben de la otra, cuando estan seguras que la otra esta bien, que nada esta demasiado mal.
Quiero ser una esperanza para ustedes, y quiero darles fuerza en cada suspiro, y hacer que las cosas mejoren a casa paso.

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