12 de mayo de 2014

One Day

Marzo:
Y un día supe que todo había valido la pena, extrañar, irme lejos, alejarme de todo lo que conocí en mi vida para conseguir lo que quiero. Es difícil, sé que puede ser peor, conocer la sensación de ausencia y ahogo que te provoca no tener un lugar seguro o algo conocido cerca, simplemente entender que es todo nuevo y no hay una mejor manera de afrontarlo que haciéndolo, sin pensar en lo que dejas atrás pero sin olvidarlo porque eso te hace la persona que sos  y la que podes ser. Los límites te los pone tu cabeza ¿Hasta dónde me puedo permitir llegar hoy? Y son esos los sueños y las formas de vivirlos, las formas de crecer y hacerse grande.
Mayo:
Y un día supe que por más irreconciliables que pueden ser algunas cosas, siempre hay un lugar donde uno puede refugiarse, siempre hay una sonrisa detrás de alguna puerta esperando que golpeemos, siempre hay una lágrima ajena oculta que quiere sumarse a una lágrima propia oculta, siempre hay un después. Y es ese después, ese encuentro con lo que una anhela e incluso con aquello que una nunca supo que iba a necesitar. Porque si la paciencia es un don, la espera es la condena, y la recompensa es lo que uno menos espera. No me quiero poner metafísica pero sé que no conocer el camino solamente lleva a conocer lugares nuevos, y que eso puede incluso ser más fuerte que lo que te motivaba antes, cuando recién empezabas. Y hoy convertís el odio en pan para poder cargar energías y seguir. Y no hay ningún Dios o entidad milagrosa que te venga a salvar, las bases firmes, el pelo atado y los guantes puestos que la lucha recién comienza y si vos no apostas por vos misma, nadie más puede hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario