26 de marzo de 2014

Shock

Me dejaste shockeada, tengo que admitirlo. Conocerte me alegro un día que venia mal, y además me dejo con muchas ganas de verte, simplemente eso, creo que haría muchas cosas solamente para pasar 45 minutos hablando de libros, de música, de todo con vos.
Te conocí e una librería chica y familiera, y sentí que estaba adentro del argumento de una película. ¿Cuántas chances tengo en esta vida de ver a un chico y enamorarme de manera instantánea? Conociéndome bien a mi misma, muy pocas en realidad. Pero vos viniste a mi vida para romper reglas, me di cuenta enseguida.
Y lo más doloroso de todo esto es que después de haber pasado el mejor rato charlando con vos en esa librería que empecé a considerar mágica, no sé tu nombre. Me dio miedo preguntarte, sentía que iba a arruinar el momento y eso seguramente fue estúpido, pero fue lo que pensé. Y ahora estoy sentada pensando en vos (una costumbre reciente, tengo que admitir) y no sé ni siquiera como decirte. En mi cabeza siempre vas a ser el chico de rulos que ama la poesía y estudia literatura.
Ojala que la vida nos vuelva a cruzar, juro que si pasa te pregunto tu nombre, porque simplemente lo necesito.
"Y yo sola con mis voces, y tú tanto estás del otro lado que te confundo conmigo."

No hay comentarios:

Publicar un comentario