24 de marzo de 2017

Tiempo

Veo al tiempo correr al lado mío, lo veo, me mira, no se rie, solo llora. Y es que si hay una cosa dificíl en el mundo de los imposibles es ser tiempo. Imaginate el peso de dejar constantemente algo atrás tuyo, de matar a cada segundo un poco más, hasta que la cosa este hecha. Y de golpe el silencio lo inunda todo en la vida de muchos, pero el tiempo, persistente por sobre todas las cosas, sigue corriendo sin parar.
No estoy a tu altura tiempo, no conozco tan bien la pérdida, solo tengo la esperanza de dar la talla el día que se venga, el día que lo tenga que hacer.
Matamos por ser héroes, somos héroes porque matamos. Y morimos, a cada cosa su muerte, a algunas su nueva ¿vida? pero si la vida sigue ahí, esta en la muerte tanto como en sí misma. Esta en vos y en mí aunque la neguemos.
Tranquila, tranquilo, respiren y lloren si hace falta, que acá estoy. Hay tiempo mientras haya paciencia para construir, mientras haya vida algo hay que hacer, aunque no sea lo mejor que podemos hacer. Simplemente hacer, porque solo la acción te saca de la pausa, y porque una vez que accionaste de repente es más simple seguir haciendo, ya no querés parar, no queres quejarte, no queres tener miedo ni angustia, solo querés seguir haciendo, algo, o lo que sea. Y a pesar de todo, pensar es hacer,  no esta muerto el que se encuentra en una pizca de algo, aunque esa pizca sea sólo el reconocer que está perdido/a, no hay cosa más divertida que perderte.
Y me repito, siempre, porque aunque toda la vida le tuve(tengo) miedo a las repeticiones, si repetís lo bueno no puede salir algo malo. Lo aprendí de uno de los hombres más grandes que conozco. Asique gritá repitiendo, la palabra, los sueños, los miedos, los patrones, las mentiras, repetí porque si lo repetis es porque algo bueno hay por ahí. En este mundo es todo una cuestión de ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario