Siempre me costó entender el arte de la lucha, es algo que supera mis concepciones del mundo. Creo que puedo decir que toda mi vida la he vivido dejandome llevar por una corriente, por una corriente que no se si los otros perciben, pero que yo veo clarisima. Esa corriente fue la que me dijo cuando ayudar, cuando dar, cuando recibir, es la que me informa cuando es hora de rendirme en algo, cuando seguir intentando; pero si hay algo que siempre esquivamos, juntas, la corriente y yo, es la lucha.
No quiere decir que no haya peleado con las personas, eso si, seguro, siempre, nada me gusta más que un buen conflicto para llenar la semana. Pero la lucha no es la pelea, o en si, no es solamente eso. Luchar implica poner parte de uno para resolver las peleas, para subyanar los conflictos, para llenar los huecos.
Los guerreros en mi opinión nunca fueron luchadores, porque no creo que se pueda luchar sino se construye, sino se desea crear puentes, crear alianzas, puntos en común. Es por tanto que las guerras no resuelven los problemas: mientras las guerras son como personas gritandose a la cara sin escuchar al otro, la lucha es una persona escuchuando a muchas otras, pensando en lo que dicen, y tratando de conjugar su forma de la vida con la de esas personas.
Tengo el orgullo de estar rodeada de mucha gente que lucha por "imposibles", por causas en las que yo ya me habría ido, porque simplemente puedo aceptar que las cosas no sean como quiero, que no me cierren, que no me llenen o me hagan feliz. Pero la admiración que me produce ver personas que se paran y ante todo se ponen a intentarlo, que le ponen un cuerpo a sus ideales, porque saben que sino tienen a alguien que aguante las piñas ellos se evaporan. Son personas como cualquiera pero dispuestas a trabajar más que la mayoría, dispuestas a ponerse en otras pieles y a bucear en otros mundos de ideas.
Y aunque siempre les diga que se dejen de joder con eso, que dejen que las cosas que no son no sean, que vayan adonde estan bien en vez de rebotar en todos los lugares donde estan mal, a pesar de eso me porfían y van, y le ponen onda a las soledades y las incomprensiones de esta vida.
Y porque ese rasgo no es mio, y porque yo no sirvo para las peleas, sino que sirvo para las reconciliaciones, y porque estamos ahi, aunque nos caguemos a tiros conceptualmente, por eso admiro sus seres, sus fuerzas, y las impulso a que sigan siendo eso que son.
(Mientras yo voy a seguir nadando en mi corriente, porque de alguna manera sé que allá está adonde yo voy, adonde mi intuición me lleva, saltando mis piedras, soltando y agarrando nuevas algas, pero principalmente, nadando con una sonrisa enorme en la cara porque sé que estoy donde quiero y se que confió en mi cobarde andar, y en su manera seguramente rara pero que funciona de ayudar a que otros se reflejen más a sí)
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